Proteína vegetal: las mejores fuentes y gramos por 100 g
Contenido
- ¿Cuánta proteína necesita un vegano al día?
- Las mejores fuentes de proteína vegetal por 100 g
- Legumbres: la base proteica de la cocina vegana
- Seitán, tofu y tempeh: los concentrados de proteína
- Semillas, frutos secos y pseudocereales
- Cómo combinar proteínas vegetales para un perfil completo
- Dónde comer proteína vegetal bien resuelta

Las mejores fuentes de proteína vegetal son las legumbres (lentejas, garbanzos, soja), los derivados de soja como el tofu y el tempeh, el seitán de gluten de trigo y las semillas y frutos secos. En crudo o deshidratados los más concentrados son la soja texturizada, el seitán y las semillas de cáñamo; ya cocinados, una ración de legumbre aporta entre 8 y 10 gramos de proteína por 100 gramos. Con variedad y raciones suficientes, cubrir las necesidades sin carne ni pescado es sencillo, y ni siquiera hace falta obsesionarse con los números si el plato lleva una buena base de legumbre, soja o cereal integral en cada comida.
¿Cuánta proteína necesita un vegano al día?
La ingesta de referencia para la población general adulta ronda los 0,8 gramos de proteína por kilo de peso al día. Como la proteína de origen vegetal se digiere y aprovecha algo peor que la animal, la mayoría de nutricionistas recomiendan a quien sigue una dieta vegana subir un poco ese objetivo, hasta cerca de 1 a 1,2 gramos por kilo. Para una persona de 65 kg eso supone unos 65-78 gramos diarios.
Quien entrena fuerza o busca ganar músculo necesita más: entre 1,4 y 2 gramos por kilo. La clave no es un alimento milagroso, sino repartir proteína en varias comidas y no fiarlo todo a la ensalada. Un desayuno con crema de cacahuete, una comida con legumbre y una cena con tofu o tempeh suman sin esfuerzo el objetivo de un día. Estas cifras son orientativas; ante dudas de salud, consulta con un profesional de la nutrición.
Las mejores fuentes de proteína vegetal por 100 g
Esta es la parte más útil para comparar alimentos con proteína vegetal de un vistazo. Ten en cuenta un matiz importante: los valores en seco (legumbre cruda, soja texturizada, espirulina) se disparan porque no contienen agua; ya cocinados bajan bastante al hidratarse. La tabla lo indica en cada caso, así que fíjate siempre en el estado del alimento antes de comparar cifras.
| Alimento | Proteína por 100 g | Estado |
|---|---|---|
| Soja texturizada | ~50 g | Seca |
| Espirulina | ~57 g | Deshidratada |
| Semillas de cáñamo | ~31 g | Tal cual |
| Semillas de calabaza | ~30 g | Tal cual |
| Cacahuete | ~25 g | Tal cual |
| Seitán | ~24 g | Cocido |
| Lentejas / garbanzos | ~19-24 g | Secos |
| Tempeh | ~19 g | Tal cual |
| Altramuces | ~15 g | Cocidos |
| Tofu firme | ~12-15 g | Tal cual |
| Edamame | ~11 g | Cocido |
| Lentejas cocidas | ~9 g | Cocidas |
| Garbanzos cocidos | ~8-9 g | Cocidos |
| Guisantes | ~5 g | Cocidos |
| Quinoa | ~4-5 g | Cocida |
Legumbres: la base proteica de la cocina vegana
Las legumbres ricas en proteína son el pilar de cualquier menú sin carne por precio, versatilidad y perfil nutricional. Lentejas, garbanzos, alubias, guisantes secos y altramuces aportan proteína, fibra, hierro y saciedad a un coste mínimo. Además de proteína, arrastran fibra que mejora la digestión y hierro no hemo, que se absorbe mejor si acompañas el plato con algo de vitamina C, como un chorro de limón o un pimiento. La soja destaca por encima del resto: es la única legumbre común cuya proteína se considera de alta calidad por sí sola.
- Lentejas: unos 9 g por 100 g cocidas, fáciles de digerir y rápidas de cocinar.
- Garbanzos: base del hummus y los falafel, 8-9 g cocidos.
- Edamame: vainas de soja verde, ideal como aperitivo o en ensaladas.
- Altramuces: el snack proteico tradicional, con más proteína que la mayoría de legumbres cocidas.
Seitán, tofu y tempeh: los concentrados de proteína
Cuando quieres una ración densa en proteína con poco volumen, estos tres productos son la respuesta. El seitán es gluten de trigo hidratado y cocido: ronda los 24 g por 100 g y tiene una textura fibrosa muy parecida a la carne, aunque no es apto para celíacos. El tofu, hecho de soja cuajada, ofrece 12-15 g y absorbe cualquier marinado. El tempeh, soja fermentada en pastilla, aporta unos 19 g junto con probióticos y un sabor más intenso.
La ventaja de los derivados de soja (tofu, tempeh, edamame, soja texturizada) es que su proteína es completa: contiene todos los aminoácidos esenciales en buena proporción, algo poco habitual en el mundo vegetal. La soja texturizada merece mención aparte: seca supera los 50 gramos por 100 gramos, se hidrata en minutos y sirve para boloñesas, hamburguesas o guisos con una textura muy convincente y a un precio irrisorio por ración.
Semillas, frutos secos y pseudocereales
Aunque se usan en menor cantidad, suman proteína y grasas saludables al conjunto del día. Las semillas de cáñamo (unos 31 g por 100 g) y las semillas de calabaza son de las más densas; el cacahuete y sus derivados rondan los 25 g. La quinoa, técnicamente una semilla, aporta poca proteína ya cocida (4-5 g) pero de calidad completa y con textura de cereal, ideal como base de bol o guarnición. La espirulina es muy rica en proteína por 100 g, aunque se consume en dosis de gramos, así que su aporte real al día es modesto. Un puñado de semillas sobre el yogur vegetal, la ensalada o el porridge es la forma más cómoda de sumarlas sin pensar demasiado.
Cómo combinar proteínas vegetales para un perfil completo
El truco de combinar proteínas vegetales se basa en dos aminoácidos: las legumbres son ricas en lisina pero justas en metionina, mientras que los cereales (arroz, trigo, avena, maíz) tienen el patrón inverso. Al juntarlos, uno aporta lo que al otro le falta y obtienes una proteína completa vegana. Durante décadas se creyó que había que combinarlos en la misma comida, pero hoy sabemos que no es necesario: el cuerpo mantiene un fondo de aminoácidos y los va combinando. Basta con lograr variedad a lo largo del día y comer suficiente cantidad total.
Combinaciones clásicas de la cocina de siempre que ya resuelven esto:
- Lentejas con arroz
- Garbanzos con cuscús o pan (hummus con pan de pita)
- Alubias con maíz o tortilla de maíz
- Tostada integral con crema de cacahuete
Y si tiras de soja, quinoa o cáñamo, ya no necesitas combinar nada: su proteína es completa por sí sola.
Dónde comer proteína vegetal bien resuelta
Cocinar legumbres y tofu en casa está bien, pero de vez en cuando apetece que otro lo haga mejor. Un buen restaurante vegano borda el seitán al punto, el tempeh marinado o unas albóndigas de lenteja que convencen hasta al comensal más carnívoro. Es también la mejor manera de descubrir preparaciones que en casa dan pereza y coger ideas para tu propia cocina. En nuestra guía puedes encontrar locales por zona: descubre los restaurantes veganos y vegetarianos en Madrid, la escena de Barcelona o las opciones de la provincia de Valencia.
Si buscas cerca de casa, consulta el listado completo de localidades o navega por provincias para dar con el sitio ideal donde probar tus fuentes de proteína vegetal favoritas bien cocinadas y sin encender el fuego de tu propia cocina.
Imagen de banco libre (dominio público / CC0). Fuente: ver original.
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Escrito por
Rafael García Briz
Editor
Editor responsable de esta guía. Construyo y mantengo guías temáticas de negocios en España a partir de fuentes públicas verificadas, con revisión editorial propia y la metodología documentada en la página «Sobre nosotros». Cada artículo pasa por esa misma revisión antes de publicarse.


