Empanada gallega vegana de grelos y garbanzos

Por Rafael García BrizPublicado el 2026-10-03 10:34:00🕑 10 min de lectura

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Empanada gallega vegana de grelos y garbanzos

La empanada gallega vegana de grelos y garbanzos recupera uno de los platos más queridos de la cocina española sin renunciar a nada: ni al crujiente de la masa dorada, ni a la jugosidad del relleno, ni a ese punto entre dulce y amargo que solo dan los grelos bien pochados. Esta variante cambia el bonito o la carne tradicionales por garbanzos especiados y verdura de temporada, un giro que no busca imitar el sabor original sino ofrecer uno propio, con personalidad. El pimentón, la cebolla confitada y un buen chorro de aceite de oliva hacen el resto. Si nunca has hecho una empanada casera, esta receta paso a paso te lleva desde la masa hasta el horno sin sorpresas ni ingredientes imposibles de encontrar.

Cómo hacer una empanada gallega vegana de grelos y garbanzos

Toda buena empanada casera se sostiene sobre dos pilares: una masa fina que no se rompa al manipularla y un relleno bien reducido, sin exceso de líquido, que no empape el fondo durante el horneado. Los grelos aportan ese punto amargo tan característico de la cocina gallega, mientras que los garbanzos suman cuerpo y proteína sin necesitar ningún sustituto cárnico procesado. El pimentón, dulce y ahumado, hace de hilo conductor entre ambos ingredientes y recuerda al sofrito tradicional que lleva el relleno de carne o bonito.

Esta receta rinde para un molde rectangular de unos 30x20 cm, suficiente para seis a ocho raciones generosas. El tiempo total, contando el reposo de la masa, ronda las dos horas, aunque el trabajo activo apenas ocupa cuarenta minutos.

Ingredientes para la masa casera vegana

La masa de empanada casera vegana no necesita huevo ni manteca de origen animal: el aceite de oliva y un poco de vino blanco consiguen la misma elasticidad y ese color dorado tan reconocible al salir del horno.

  • 500 g de harina de trigo de fuerza, tamizada
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra, más el necesario para pincelar
  • 200 ml de agua tibia
  • 100 ml de vino blanco seco, opcional pero recomendable para dar elasticidad
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimentón dulce, para aportar color a la masa

El relleno de grelos, garbanzos y pimentón

El secreto de un buen relleno está en pochar bien la verdura antes de mezclarla con los garbanzos, para que suelte el máximo de agua posible en la sartén y no dentro del horno.

  • 2 manojos de grelos limpios y troceados, unos 400 g
  • 400 g de garbanzos cocidos y escurridos
  • 2 cebollas grandes cortadas en juliana fina
  • 1 pimiento rojo y 1 pimiento verde, en tiras finas
  • 3 dientes de ajo picados y 2 cucharadas de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida

Montaje y horneado

Con la masa reposada y el relleno ya templado, el montaje es la parte más rápida de toda la receta.

  1. Mezcla la harina con la sal y el pimentón dulce en un bol grande. Haz un hueco en el centro y añade el aceite, el agua tibia y el vino. Integra con las manos hasta obtener una masa lisa que no se pegue a los dedos; si queda pegajosa, añade harina de cucharada en cucharada.
  2. Divide la masa en dos partes, una ligeramente mayor que la otra, porque la base necesita más masa que la tapa. Envuelve cada porción en film y deja reposar treinta minutos a temperatura ambiente.
  3. Mientras reposa la masa, pocha la cebolla y los pimientos en una sartén amplia con aceite de oliva y una pizca de sal, a fuego medio-bajo, durante quince minutos, hasta que estén blandos.
  4. Añade el ajo picado y el pimentón, remueve unos segundos y agrega los grelos troceados. Cocina de ocho a diez minutos, hasta que reduzcan de volumen y pierdan el exceso de agua.
  5. Incorpora los garbanzos cocidos, mezcla bien y cocina cinco minutos más a fuego suave, aplastando ligeramente algunos garbanzos con la cuchara para que el relleno ligue mejor. Rectifica de sal y deja templar antes de rellenar la empanada.
  6. Estira la porción de masa más grande sobre papel de horno hasta cubrir la base del molde, dejando un pequeño reborde, y reparte el relleno ya templado de manera uniforme.
  7. Estira la segunda porción de masa para la tapa, colócala encima y sella los bordes doblándolos hacia dentro. Pincha la superficie con un tenedor en varios puntos y pincela con aceite de oliva.
  8. Hornea a 200°C, con calor arriba y abajo, durante 35-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente. Deja templar al menos diez minutos antes de cortar.

De la lareira gallega a la despensa vegana: un poco de historia

La empanada gallega tiene una historia que se remonta, según distintos estudios de tradición culinaria, al menos al siglo XII, cuando ya se mencionaban tortas rellenas de carne o pescado en textos medievales del noroeste peninsular. Durante siglos fue comida de viaje y de fiesta: se preparaba para las romerías, para llevar al campo durante la siega, o para las celebraciones patronales, porque aguantaba bien varios días sin refrigeración. Cada comarca desarrolló su propia variante según lo que tuviera a mano: de bacalao con pasas en el interior, de raxo en zonas ganaderas, de zamburiñas o berberechos en la costa, de bonito y tomate en la versión más popularizada fuera de Galicia.

Los grelos, por su parte, son las hojas y brotes tiernos del nabo, y llevan siglos siendo la verdura de invierno por excelencia en el noroeste peninsular, protagonistas también del lacón con grelos y del caldo gallego. Su sabor amargo se suaviza al cocinarlos con cebolla y un buen chorro de aceite, y son una de las verduras de temporada con más hierro y calcio de la dieta tradicional gallega, lo que las convierte en un ingrediente idóneo para esta empanada de grelos vegana, que no renuncia al aporte nutricional del relleno original. Los garbanzos completan ese hueco: no son tan habituales en la cocina gallega como en la castellana, pero su textura y capacidad de absorber especias los hace perfectos como base proteica de cualquier relleno sin ingredientes animales.

El auge del veganismo y el vegetarianismo en España durante la última década ha llevado a que platos regionales muy arraigados, como esta empanada, empiecen a tener versiones sin ingredientes de origen animal en recetarios y blogs especializados, sin perder por ello su identidad ni su técnica de elaboración original.

Trucos para que la masa no se rompa y otras variantes

La parte más delicada de cualquier empanada casera es la masa: si se estira demasiado fina se rasga al trasladarla al molde, y si el relleno queda demasiado húmedo, se reblandece por debajo y acaba rompiéndose al servir. Con unos pocos ajustes, el resultado sale bien incluso la primera vez que se prepara.

  • Deja reposar la masa el tiempo indicado: el gluten se relaja y se vuelve mucho más manejable, con menos tendencia a encogerse o rasgarse al estirarla.
  • Estira siempre sobre papel de horno o un paño enharinado, nunca directamente sobre la encimera, así puedes trasladar la lámina al molde deslizándola.
  • Escurre bien el relleno antes de montar la empanada; si ha soltado líquido durante la cocción, retíralo con una cuchara o dale unos minutos más de fuego.
  • Sella el borde doblando la masa sobre sí misma en lugar de solo presionar con un tenedor, así aguanta mejor la presión del vapor interior durante el horneado.
  • No olvides pinchar la superficie de la tapa en varios puntos: sin esas salidas de vapor, la masa se hincha de forma irregular y es más fácil que se agriete.

Congelar la empanada por raciones

Esta receta congela muy bien, tanto cruda como ya horneada. Si la congelas antes de hornear, córtala en porciones individuales, envuélvelas por separado en film y hornéalas directamente desde congelado añadiendo diez minutos extra al tiempo indicado. Si prefieres congelarla ya cocinada, dale un golpe de horno de diez minutos a 180°C tras descongelar para recuperar el crujiente de la masa, porque el microondas la deja gomosa. Bien congelada, aguanta hasta dos meses sin perder sabor.

Variante con boniato

Para una versión más dulce y otoñal, sustituye la mitad de los grelos por boniato asado y cortado en dados pequeños. El contraste entre el amargor de la verdura y el dulzor del boniato funciona especialmente bien con el pimentón picante, y añade una textura más cremosa al relleno. Es también una buena manera de aprovechar boniato que haya sobrado de otra receta.

Si prefieres no cocinar: dónde comer empanada gallega vegana

No todos los días apetece encender el horno durante cuarenta minutos, y cada vez es más fácil encontrar empanada gallega adaptada ya preparada en restaurantes especializados en cocina vegetariana y vegana repartidos por toda España. La oferta ha crecido especialmente en las grandes ciudades, donde la demanda de platos tradicionales sin ingredientes animales ya es lo bastante amplia como para que algunos locales la incluyan de forma fija en la carta, no solo como plato de temporada.

En Madrid y Barcelona, las dos plazas con mayor concentración de restaurantes veganos del país, es habitual encontrar versiones de empanada gallega entre las opciones de empanada vegana para llevar, a menudo junto a otras recetas tradicionales reinterpretadas sin carne ni pescado. En Valencia y Alicante, donde la escena vegana ha crecido con fuerza en los últimos años, varios locales ofrecen su propia versión del relleno de grelos o setas como alternativa a las empanadillas y cocas más típicas de la zona. Sevilla, Granada y Cádiz suman cada vez más propuestas dentro de la creciente oferta vegetariana andaluza, mientras que en Málaga esta empanada convive en algunas cartas con otros platos veganizados de inspiración local.

Fuera de la península, tanto en Baleares como en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas hay restaurantes veganos que incluyen empanada entre sus platos para compartir o llevar, una opción práctica para quien viaja y no quiere renunciar a su forma de comer. En Girona, con una escena gastronómica muy activa fuera de la propia capital catalana, también hay locales que trabajan recetas tradicionales gallegas en clave vegana dentro de una carta más amplia de cocina de mercado.

Para localizar las opciones más cercanas, lo más práctico es consultar la guía de restaurantes veganos y vegetarianos por localidad o provincia, donde se puede filtrar por ciudad y comprobar qué locales tienen este tipo de platos tradicionales adaptados antes de planear la visita.

Un clásico gallego que gana terreno en las cocinas veganas

Veganizar recetas tradicionales como esta empanada no es una moda pasajera sino una tendencia consolidada dentro de la cocina casera española: cada vez son más los blogs y creadores de contenido gastronómico que trabajan versiones sin ingredientes animales de platos con mucha carga identitaria, precisamente porque demuestran que renunciar a la carne o al pescado no implica renunciar al sabor ni a la tradición. La variante de grelos y garbanzos preparada aquí es un buen ejemplo: mantiene la técnica, el aspecto y buena parte del carácter del original, cambiando únicamente el origen de la proteína.

A medida que crece el número de personas que reducen su consumo de carne y pescado sin necesariamente definirse como veganas, este tipo de recetas, clásicos regionales adaptados, tienen un papel importante: sirven de puente entre la cocina de siempre y una alimentación más vegetal, sin exigir un cambio radical de hábitos ni de paladar. La empanada, por su versatilidad de relleno, es probablemente uno de los platos gallegos con más recorrido en ese sentido, y es fácil imaginar variantes futuras con setas, castañas de temporada o legumbres distintas al garbanzo, siguiendo la misma lógica de sustitución razonada aplicada en esta receta.

Ya sea horneada en casa un domingo de invierno o pedida para llevar en alguno de los restaurantes veganos que empiezan a incluirla en su carta, la empanada de grelos y garbanzos demuestra que la cocina tradicional gallega tiene mucho margen para reinventarse sin perder su esencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre esta versión y la empanada gallega de atún tradicional?▾
La receta tradicional gallega suele llevar bonito o atún en aceite junto con tomate y pimiento como base del relleno. Esta versión sustituye el pescado por garbanzos cocidos, que aportan proteína y una textura similar cuando se mezclan con el sofrito, y añade grelos como verdura protagonista en lugar del tomate. El resultado conserva el mismo tipo de masa y la misma técnica de horneado, pero con un perfil de sabor más terroso y menos ácido que la variante de atún.
¿Cómo se consigue que la masa no se rompa al rellenar o cortar la empanada?▾
El principal motivo por el que se rompe la masa es estirarla demasiado fina o manipularla nada más hacerla, sin dejarla reposar. Conviene dejarla reposar al menos media hora para que el gluten se relaje, estirarla siempre sobre papel de horno para poder trasladarla sin cogerla con las manos, y escurrir bien el relleno antes de montarla para que no quede masa húmeda por debajo que se ablande durante el horneado.
¿Cuál es la mejor manera de conservar o congelar esta empanada vegana?▾
Se conserva bien en la nevera hasta tres días, tapada o en un recipiente hermético. Para periodos más largos, lo ideal es congelarla por raciones individuales, ya sea cruda o ya horneada, envuelta en film. Si estaba cruda, se hornea directamente desde congelado añadiendo unos minutos extra; si ya estaba horneada, un breve golpe de horno tras descongelar recupera el crujiente de la masa mejor que el microondas, que la deja blanda.
¿Dónde se puede comer empanada vegana de estilo gallego sin cocinarla en casa?▾
Cada vez más restaurantes veganos y vegetarianos de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla incluyen empanada gallega adaptada entre sus opciones para llevar o compartir, normalmente dentro de una carta más amplia de platos tradicionales veganizados. También es habitual encontrarla en Baleares y Canarias, sobre todo en locales orientados a turismo vegano. Conviene consultar la carta de cada restaurante o un directorio especializado antes de desplazarse, ya que no siempre está disponible como plato fijo.
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Escrito por

Rafael García Briz

Editor

Editor responsable de esta guía. Construyo y mantengo guías temáticas de negocios en España a partir de fuentes públicas verificadas, con revisión editorial propia y la metodología documentada en la página «Sobre nosotros». Cada artículo pasa por esa misma revisión antes de publicarse.

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